viernes, 29 de agosto de 2014

Casi no lo pensé, me basto el deseo desesperado de muchos días y noches durante algunos años. No calcule tanto, porque era claro que el momento exacto ya había llegado. Busque un trabajo, tome mis cosas y me fui.
Siempre me llamo la atención que cuando uno va caminando por una calle en una gran ciudad, tiene a su alrededor grandes edificios llenos de personas en movimiento, como paredes humanas. Ahora yo vivo sola en uno de esos "casilleros", en una calle angosta de mucho trafico y cientos de negocios al por mayor de telas y cotillones.
Ahora trabajo, estudio, tengo un novio y mejor amigo, unos poquitísimos amigos que quiero mucho y mis apenas 20 años por delante.
Ahora estoy feliz.
Yo lo amo, la vida me entrego ese regalo que mas bien es como un salvavidas.
Yo lo amo, cuando esta a mi lado no puedo evitar, en algún momento, tomar su cara y estar tan agradecida de que él este ahí, que haya puesto su corazón en mis manos y yo ahora pueda sentirlo latir a cada instante.
Yo lo amo, y pienso tantas cosas para confesarle lo profundo que es este amor en mi, pero al final solo le digo "te amo...tanto" y es que no quiero que vea lo cursi que soy en realidad.
Pero sentirá el mi frio miedo a que yo un día busque su mano para tomarla y ya no la encuentre? No, el cree que soy fuerte, que soy independiente, y yo también se que lo soy. Pero también comprendi que, ahora, lo soy solo porque el me ama incondicionadamente.
Oh, ustedes no saben, el es un ser admirable, se entrega sin mas, yo soy su prioridad ante toda opción, el me ha mostrado su amor mas puro y sincero. Yo no pude mas que amarlo.
Pero también se que la vida es frágil, que caminamos sobre el derrumbe, que al mirar hacia abajo, cualquier dia, puede ser que ya nada exista. Que lo único, lo único que existe siempre, es la posibilidad de que todo se rompa y se diluya.
Pienso que en algún momento de la vida, es necesario aprender que el ideal de las "cosas eternas", es eso, solo un ideal, sentimiento adolescente-infantil. En mi caso fue bastante violento. Después de ese momento, amar será también guardar un miedo frio en un rincón del alma.